jueves, 31 de marzo de 2016

Antes de comenzar, me gustaría aclarar que en este artículo voy a englobar a todas y cada una de las personas que practican cualquier disciplina relacionada con la musculación o cualquier persona que opta por unos buenos hábitos alimenticios y físicos en su vida. Ya sean personas que les guste el fitness, culturismo, powerlifting, halterofilia, strongman, calistenia, o simplemente alguien que vaya al gimnasio por puro hobby para estar sano.

Pretendo que sea un englobamiento completo para apoyarnos unos de otros como practicantes del hierro que somos.

Dependiendo de la disciplina, unas abogan y dan más importancia a la alimentación. En otras, simplemente, no la tienen muy en cuenta. Pero no quería referirme exactamente a eso, sino a lo que conlleva socialmente decir que practicas una disciplina relacionada con la musculación.

Quiero dividir el artículo en varios aspectos para entender porqué nuestro sector es tan sumamente criticado, e intentar mostrar soluciones para que sea más aceptado socialmente.





1º ¿Por qué se trata tan mal al sector de la musculación?

Todas y cada una de las personas que han practicado alguna disciplina de musculación, se ha visto acorralada socialmente por gente ajena del sector. No podéis mentir, sabéis que es cierto.

Lo primero es poner en duda si levantar hierros es peligroso. Lo segundo, hacerte ver que lo que haces no es un deporte. Lo tercero, echar por tierra qué, cómo y cuándo comes. Básicamente es lo que suele ocurrir en una conversación con personas ajenas a esto, ya sean amigos, familiares o compañeros de trabajo.

Sin duda alguna, mi respuesta a la pregunta principal es la siguiente: se sigue pensando que todos y cada uno de los atletas que practican la fuerza, consumen sustancias perjudiciales para estar fuertes. Y no hablo solo de esteroides, sino de suplementos o incluso de excesos con la comida.

En determinadas ocasiones es totalmente verídico que existen excesos, sobre todo cuando se lleva la disciplina al territorio competitivo. El problema es pensar que todos los que practicamos musculación nos excedemos y llevamos a cabo hábitos perjudiciales para nuestra salud.


2º Anabolizantes, suplementos y excesos en la alimentación

Bien, me gustaría tratar este aspecto desde la más absoluta realidad, y no solo ‘barriendo para casa’, como se haría comúnmente.

Como decía en el anterior apartado, en nuestro sector existe un porcentaje de atletas que exceden su forma de vida, llegando a ser perjudicial, e incluso muy peligroso. No estoy mintiendo en nada. Como cualquier deporte de élite, existen los excesos, porque sin éstos, todos sabemos que nunca se podrían conseguir cosas grandes. Un culturista PRO exitoso estilo Ronnie Coleman o Dorian Yates, a pesar de sus descomunales genéticas exclusivas, no hubieran llegado a nada serio sin el uso de anabolizantes. Igualmente, ningún strongman profesional hubiese conseguido el título de World’s Strongest Man sin su uso, o igualmente un powerlifter con récords mundiales. Algunos atletas utilizan sustancias para hipertrofia, otros para fuerza, y otros, por ejemplo, para resistencia, como casi cualquier ciclista de un Tour de Francia.
Casi ningún deporte de élite se salva de ayudas externas.

El uso de sustancias químicas en atletas de musculación es lo que ha conllevado esa fama tan triste y terrible que posee. Porque el uso de química en un culturista es mucho más notorio que en un jugador de la NBA.
¿Es perjudicial el uso de sustancias químicas? Por supuesto, nadie lo puede negar, pero es que estamos hablando de deportistas únicos en lo suyo, que han decidido que su vida sea esto. Detrás de cualquier deportista de élite, hay años de sacrificio, y es muy molesto y horripilante escuchar cómo cada día la gente insulta a los atletas de musculación por el uso de esteroides, cuando no tienen la menor idea de lo que hay detrás. Y peor aún, quieren creer que en deportes como el ciclismo, tenis o baloncesto no existe el uso frecuente del dopaje…

Conclusión sobre anabolizantes: muchas personas creen que el atleta de musculación es el único que consume sustancias químicas, y no suelen pensar lo mismo de atletas de otros deportes más comerciales. Por esta diferencia, para ellos, el atleta de musculación es un drogado obsesionado que solo quiere levantar pesos y que se le inflen los músculos. Aparte, muchos piensan que disciplinas como el culturismo no son un deporte.


En referencia al uso de suplementos, la cosa no va muy desencaminada. El hecho de que un deportista consuma un suplemento de proteína de suero en un shaker (batidora), es algo que aún no está demasiado aceptado, y desde el punto de vista ajeno es una sensación como de “ya lo han encasillado en la secta de los locos de gimnasio”.

Las críticas ajenas sobre el consumo de suplementos es un tema fácil por una parte, y muy compleja por otra (socialmente).

Por una parte, pienso que el consumo excesivo de suplementos es una auténtica chorrada. Dejarse el sueldo en botes de colores no creo que sea lo más inteligente. Los suplementos no son mágicos, no van a hacer que mejores excepcionalmente. Gastar al mes un dineral a base de aislado de suero post-entreno, concentrado de suero en el desayuno, caseína antes de dormir, BCAAs, glutamina, BCAAs + glutamina, pre-entrenos, nootrópicos, quemadores, vitaminas, minerales, ácidos grasos o carbohidratos, no hará que notes cambios notorios.
Todo el que tenga un poco de experiencia en el sector, sabe que con una buena alimentación se puede suplir -¡vaya retórica!- casi todos los suplementos que hoy día venden. El uso de suplementos lo veo correcto en casos concretos (whey protein,  cafeína…) o de simple comodidad, pero no es el tema ahora.

La parte social o compleja, es que una persona que no tiene ni la menor idea de este mundillo, no ve normal ni saludable que se consuman productos con esta comercialización:








Es totalmente entendible que alguien sin idea, después de ver una publicidad así, crea que estos botes tienen ingredientes insanos con el objetivo de ganar la máxima masa muscular posible. Una idea muy parecida a la que tienen de los anabolizantes.

Si alguien del sector te explica razonadamente y con un mínimo de fundamento que la mayoría de suplementos no son perjudiciales y que simplemente suplen a alimentos, se debería de entender. Obviamente, si estas explicaciones no están fundamentadas, la sociedad seguirá creyendo que los suplementos son ‘anabolizantes’.

Conclusión sobre suplementos: el marketing de la industria de los suplementos ha hecho mucho daño en referencia a que el resto de la sociedad respete y entienda que su consumo no debería de dar problemas. Por supuesto, también existe una parte de personas que simplemente no quieren aceptar los fundamentos razonables y quieren por todos los medios hundir dichos fundamentos. Porque sí.


En este último punto he querido referirme a un posible exceso con las dietas que emplean algunos atletas de musculación. No quiero complicar demasiado este punto porque ya se sabe. Dependiendo del tipo de persona, de su disciplina y de sus objetivos, una dieta en un atleta de musculación puede ser más o menos sana. Indudablemente, se puede llegar a realizar una dieta totalmente sana aún con objetivos de hipertrofia pura o fuerza, pero también es cierto –todos los sabemos- que existen dietas con unos parámetros insanos y excesivos, sobre todo cuando se quiere llegar a la competición.

Lo que no se puede tolerar es que a un novel con apenas meses de entrenamiento, se le mande unas dietas de profesional sin ajustar acorde a su persona, con decenas de suplementos, e incluso con alguna que otra sustancia química. Cualquier persona que esté recomendando esto a sus alumnos y me esté leyendo, espero que recapacite con lo que está haciendo, porque es penoso que chavales con 60 kgs sin idea de entrenar, estén comiendo al día unos rangos de 4g de proteína por kg de peso, gastando un dinero excesivo en suplementación inservible y usando algún que otro prohormonal para ganar un peso que no es real. Por este tipo de casos nuestro sector es tan sumamente criticado, porque dentro de nuestro sector, este tipo de actos nos quitan credibilidad y salud. ¡Y con parte de razón!

Conclusión sobre dietas excesivas: aunque existe una parte del sector donde se excede con los protocolos alimenticios, también existe una gran parte que lleva esto de una forma totalmente razonada y con cabeza. Una dieta donde existan todos los nutrientes esenciales (aminoácidos esenciales, ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales), donde el rango calórico sea idóneo para ganar masa muscular (volumen) o para perder grasa manteniendo la masa muscular (definición), se puede llevar totalmente flexibilizada, con cabeza y disfrutando de la comida.


3º Otra de las grandes razones por la que somos tan criticados

El ego.

Nadie es mejor que nadie. No por tener un brazo de 42 cm vas a ser mejor, tampoco lo serás por tener un press banca de 160 kg. Como tampoco tener un Balón de Oro hará que seas mejor que otra persona que será mejor en lo suyo.

La gente no soporta ver a personas del sector luciendo todo el día y creyendo ser los mejores por tener buenos físicos. Aunque nadie lo acepte, creo que en ese sentido hay una especie de envidia conjuntada con parte de razón. Envidia porque muchas personas no son capaces de adelgazar ni de tener el físico que desean por no llegar a tener un mínimo de disciplina. Y parte de razón porque está claro que nadie querría tener el cerebro de un concursante de Gandía Shore.

La conclusión es clara: los verdaderos amantes de los hierros que no queremos aparentar lo que somos, estamos, para la sociedad, en el mismo saco.




4º Indiferencia también en verdaderos profesionales

Comer sano y llevar hábitos saludables, socialmente, parece de ortoréxicos (ver ortorexia). En el día a día, casos o hábitos como estos parecen no ser normales ni aceptados, y tristemente, quien los lleve a cabo, parecerá estar obsesionado:

- No permitir (siendo un familiar cercano) que un niño consuma alimentos ultraprocesados como golosinas o pasteles. Estos hábitos son los que luego harán que estos futuros adultos lleguen a enfermedades relacionadas con la mala alimentación.
- No comer dulces, refrescos, alcohol o comida basura en el día a día.
- Criticar a la industria alimentaria por el daño que está haciendo en el ser humano con la producción de tantísima ‘comida no real’.

No se acepta que digas “no” a un ofrecimiento de snacks, patatas o dulces después para merendar. Si dices que no comes eso, es un acto inentendible de manera social, y te tildan de obsesionado, incluso de que tu alimentación es más insana que la de ellos. De esto saben mucho los Dietistas-Nutricionistas.

Lo más grave es que en las mismas universidades donde se dan estudios de la rama de la salud como Nutrición Humana y Dietética, Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Enfermería o Medicina, estas prácticas saludables también se vean de forma rara y de personas ortoréxicas. Parece como que la teoría es lo que hay que estudiar, pero ponerlo en práctica es solo para deportistas de élite. ¿Cómo es posible que un estudiante de Nutrición, de Ciencia de los Alimentos o de Medicina, desayune patatas industriales o palmeras de chocolate con un refresco, 4-5 veces por semana?

Muchas veces reflexiono y pienso para qué estoy estudiando. Entiendo que un estudiante de Derecho no tenga ni la más mínima idea de hábitos saludables, ¿pero que un médico no lo lleve a la práctica? ¿Tan fuerte es el poder de la industria alimentaria –que lo es-, o es que no hay un mínimo de conciencia por llevar a la práctica lo que supuestamente sabes?

Que hoy día alguien que estudie en la rama de la salud se sorprenda porque se desayunen unos huevos, simplemente porque la costumbre está en comer magdalenas y Cola Cao, y conociendo que esto último no son para nada hábitos saludables, da mucho que pensar. Y aún peor: me da pánico saber qué futuros profesionales de la salud tendremos. Pensar que un dietista-nutricionista es un ortoréxico por comer todos los días de la semana bien, es triste.



Conclusiones generales

Aunque el último punto poco ha tenido que ver con atletas de musculación, solo quería que el lector reflexionase con lo que está ocurriendo en el mundo de la salud, tanto en las personas ajenas, como algunos del mismo sector que están haciendo mucho daño a nuestra fama.

Ser culturista, powerlifter o strongman no debería ser una moda pasajera. Si no, estaría bien que te quitases el término. Como cualquier deportista, todos tenemos nuestros derechos de hacer con nuestra persona lo que queramos, pero siempre ser consciente de los malos caminos, y aún más importante, de no inculcar malos hábitos a gente inocente.


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