miércoles, 28 de septiembre de 2016

Bien se sabe que la American Heart Association (AHA) es uno de los máximos referentes en Cardiología de todo el mundo. En agosto de 2016, lanzó una declaración científica para explicar los grandes perjuicios cardiovasculares que podría conllevar un exceso de azúcares añadidos en la alimentación de un niño. El documento se denomina “Added Sugars and Cardiovascular Disease Risk in Children” y está realizado por Miriam B. Vos y colaboradores.






lunes, 19 de septiembre de 2016

Detrás de este llamativo título, existe una realidad abrumadora que pocas personas conocen.
A nuestra sociedad le interesa mucho qué comer y qué no comer. Dejando un poco de lado el estudio fisiológico más complejo, a la gente le interesa la Nutrición, le gusta tener el conocimiento necesario para decidir qué es lo mejor para llevar una dieta lo más saludable posible. Sin embargo, no existe el conocimiento real. Nos evaden del conocimiento más aproximado a la realidad.
Pregunta a 10 personas que conozca (da igual qué tipo de estudios tengan) y dígale qué opinan sobre consumir más de 3 – 4 huevos por semana.
Probablemente, la mayoría le diga que hay que tener mucho cuidado con el abuso (?) en el consumo de huevos porque está íntimamente relacionado con el aumento de colesterol total, y esto podría provocar un riesgo de enfermedad cardiovascular.

¿SABEMOS DE TODO, PERO NO ENTENDEMOS DE CASI NADA?

Es bien sabido que los anuncios publicitarios, entre otros medios, realizan unas campañas extremadamente fuertes para que el público sea consciente de todos los productos y alimentos novedosos que crea la industria para su posterior compra.
Hay muchos consumidores que no son conscientes de que realmente les están vendiendo algo que no está demostrado científicamente que mejore tu salud. O eso, o les intentan vender algo que realmente costaría menos de la mitad de lo que cuesta.




lunes, 12 de septiembre de 2016

Tengo la total confianza de que todavía el consumidor medio de suplementos deportivos se fía más, para valorar la calidad de una marca, de la persona ‘sponsorizada’ en cuestión por esa marca, que de características reales fisicoquímicas del producto.

Francamente, estoy harto de leer a personas del sector de la musculación repetir tropecientas veces que su marca de proteínas es “calidad y que son líderes en el sector”. Una cosa es que esa persona lo diga porque tenga un contrato con esa marca, pero me parece profundamente triste que de verdad lo crea sin haber, si quiera, investigado de dicha marca.

La ciencia no entiende de “te doy mi palabra que esto que hacemos es bueno”. Lo siento, pero esto no funciona así. Más aún cuando hablamos de uno de los sectores más pendencieros y envidiosos que conozco.


Recordemos que no existe una legislación específica de suplementos deportivos, y que los fraudes no paran de salir año tras año, pero la gente prefiere arriesgar su salud anteponiendo la masa muscular sobre cualquier cosa.


Es difícil que en España se den casos de adulteraciones de fármacos en suplementos, pero se han dado no hace mucho. Recordemos las súper potentes primeras versiones de pre-workouts como No-Xplode o Jack 3D.


¡Exige certificaciones!

Una empresa de suplementos deportivos debe contener:

- Normas como ISO 9001, ISO 2000 o APPCC.

- Etiquetado real sin sellos inventados estilo “100% quality” que puedan engañar al consumidor.

- Análisis microbiológico.

- Análisis fisicoquímico del producto, añadiendo en su página web análisis periódicos de que sus productos contienen los nutrientes que legislan. Recomiendo la empresa GTSA (más información de GTSA: “control de plagas Extremadura”, “control de plagas Cáceres) para realizar este tipo de análisis. Son de confianza.



Duda siempre

Después de 7 años de investigación constante en el sector de la suplementación deportiva, tengo algo muy claro: todas las marcas de suplementos deportivos han engañado o engañan.

Cuando hago esta afirmación, no me estoy refiriendo siempre a adulteraciones peligrosas como el añadido de fármacos, pero sí legislar, por ejemplo, menor porcentaje de proteína del que se legisla, o contener mayor porcentaje de azúcares y grasas de lo que se legisla. Vuelvo a repetir que todo el que esté de verdad en investigación constante, sabrá de lo que hablo. Y no, “investigación constante” no es leer etiquetas de marcas, sino tomarte tu tiempo de comprobar a través de laboratorios, qué dicen los resultados cuando se analizan determinados productos. También hablar con diferentes jefes de la empresa, y saber realmente cuándo te están engañando, y cuándo no.

Mi compañero y amigo Mario Muñoz, al cual entrevisté ya en este blog, publicó su TFG de manera gratuita por las redes. El trabajo, denominado, “Contaminación y efectos secundarios en suplementos deportivos (proteínas, aminoácidos, creatina y suplementos para pérdida de peso)”, está disponible aquí. Totalmente recomendado, y explica todo lo resumido aquí.


En la segunda parte del artículo explicaremos cómo saber analizar parámetros clave para examinar la calidad de una marca de suplementos deportivos en base a sellos de calidad, empresas que realicen análisis fisicoquímicos de productos/alimentos, etc.


jueves, 8 de septiembre de 2016

En el primer artículo de la sección "El baúl de lo ultraprocesado" ya hablé sobre las famosas galletas Oreo. Comprobamos que su composición coincidía perfectamente con las definiciones de "alimento ultraprocesado" y "alimento hiperpalatable".

Con Bollycao la cosa no difiere demasiado. De hecho, el conjunto de ingredientes entre ambos pseudoalimentos son bastante parecidos. 

Hace un tiempo escribí sobre el Bollycao ZERO, el nuevo Bollycao que venía pisando fuerte en el mercado infantil. Sinceramente, no sé cómo están evolucionando las ventas, pero lo que sí sé es que más gente de lo que pensaba, conoce su existencia.


Bollycao y su sorprendente fama

Panrico, sobre la década de los 90, realizó unas campañas de marketing que impresionaron a los consumidores de la época. Cualquier niño quería un Bollycao. Además, Panrico lo compaginaba con un cromo que se situaba justo debajo del bollo, y eso hacía aumentar el plus del consumo por el dulce. Aún recuerdo estos envoltorios y diferentes gamas de Bollycao por aquellos entonces:



Una de las grandes estrategias por industrias alimentarias encargadas de crear bollería industrial, es la de hacer sentir ternura al consumidor por los bollos que comía en su niñez. Muchos adultos de +45 años recuerdan muy cariñosamente las Pantera Rosa, Bony o Tigretón.

Es algo que funciona. La marca crea un eslogan llamativo, crea una mascota para el envoltorio. Con todo eso, se asegura un consumidor para muchos años.

Lo cierto es que hoy Bollycao no se consume a niveles tan desproporcionados como antaño. Ya no es una de las decisiones de amantes de la bollería industrial. Cada vez se oferta menos, la cantidad del producto ha disminuido, no se venden en packs individuales, etc.

Sin embargo, se ve que Panrico no quiere perder a uno de sus incunables. Sobre todo lo sé porque haber lanzado el Bollycao ZERO y tener contactos con la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, son dos cosas que no se suelen hacer si crees que tu producto está muerto.


Análisis de Bollycao 

Según recuerdo y/o veo, no se suele consumir más de un Bollycao por comida, al menos en el público más infantil. Cierto es que más de una vez he visto a chavales comprando bolsas de 4, y comérselos todos por el camino. Así que eso de que se suele comer uno es más que relativo. Cada Bollycao pesa 60 gramos, por lo que haremos nuestros cálculos en base a un Bollycao por unidad:



Los ingredientes, como la mayoría de productos ultraprocesados, son un completo desastre:



Harina, azúcar, grasa de palma, jarabe de glucosa-fructosa y sal para conseguir un sabor hiperpalatable. Y, por supuesto, una cantidad importante de aditivos para conseguir la textura característica de un bollo industrial: algo así como un alimento que no hay que masticar demasiado. Seguro que sabéis de qué os hablo. Entre estos aditivos, encontramos:

- Emulsionantes: para conseguir una no dispersión entre fases acuosas y fases grasas. En este caso, Bollycao contiene cuatro tipo de emulsionantes.

- Conservantes: una de las grandes particularidades de los productos de bollería es su grandísimo aguante de conservación a temperatura ambiente. Esto se debe, en parte, a los potentes conservantes, además de aceites de palma. Bollycao, en concreto, lleva tres conservantes, entre ellos el mítico ácido sórbico o el propionato cálcico.

- Estabilizantes: aportando consistencia al producto. Todo el que haya probado Bollycao conocerá su perfecta consistencia y gran textura. En concreto, goma guar y alginato de sodio.


Afianzar al consumidor

Sin duda, la particularidad más grave del Bollycao actual no se muestra por detrás del envase, sino al frente:



¿Habéis visto como ese pequeño robot anuncia que un Bollycao te proporciona el 50% de la cantidad de hierro recomendado?

Es una de las grandes estrategias del Marketing Alimentario, aunque no menos penosa. Espero que quien compre Bollycao, lo haga por puro placer, y no por buscar la cantidad de hierro recomendada.


Aunque seguramente lo más grave viene abajo del paquete, cuando pone que Bollycao está en colaboración con la SEDCA, la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, la cual dice textualmente en su página web que es una "asociación científica no lucrativa multidisciplinar formada por profesionales de índole alimentaria".

Espero que tú, lector, tengas la suficiente lógica humana para pensar si un producto como Bollycao merece estar respaldado por una asociación como la SEDCA.



miércoles, 7 de septiembre de 2016

En un último estudio con bastante repercusión publicado por Lindsay y colaboradores [1], se intentó conocer la respuesta de la síntesis proteica muscular (MPS) a según qué dosis de proteína después de un entrenamiento en dos tipos de sujetos: un grupo con más masa muscular libre de grasa y otro con menos masa muscular libre de grasa.
La cantidad de estudios existente con un objetivo parecido al presente es bastante alta. Por ejemplo, en marzo de 2016 se llegó a la conclusión de que la síntesis proteica muscular (MPS) con el cometido de la preservación de masa muscular es muy variable por según qué factores, como la fuente proteica, la dosis, el timing, etc. Por lo tanto, es difícil recomendar una ingesta diaria proteica generalizada [2].
Para conocer la síntesis proteica muscular post-entreno se han realizado investigaciones que han alcanzado cierta repercusión en el sector, en cuyas conclusiones destaca la de que la ingesta de 20g de proteína de alta calidad peri-entreno, aunque preferiblemente post-entreno, es capaz de estimular al máximo la MPS [3,4].
Las fuentes de proteína más estudiadas son las de proteína de suero de leche (whey protein) y proteína de huevo.
Aparte, ya en el blog de Powerexplosive tenemos varios artículos sobre la ingesta proteica en muchas de sus vertientes. Por un lado, en “Whey protein: ¿Daños renal y hepático?” aclaramos una de las grandes incógnitas que se pregunta la sociedad ajena al sector de los gimnasios sobre la seguridad de suplementar con whey protein.
Otras revisiones relacionadas con batidos provistos de proteína en polvo son: “Proteína de… carne” o “Métodos para determinar la calidad de una proteína”, donde se explica también la gran calidad que posee la proteína de suero de leche según qué métodos de calidad proteicos, como el valor biológico o PDCAAS.




lunes, 5 de septiembre de 2016

En este artículo, analizaremos la evidencia existente en torno a la suplementación con vitamina E y su muy mencionado beneficio en el rendimiento deportivo. Suplementos de vitamina E son recomendados en muchas preparaciones de culturismo. 
¿Realmente mejora el rendimiento?

No pretendo ahondar en detalle acerca de las generalidades de la vitamina E, pero para comprender su papel en el rendimiento deportivo, debemos conocer acerca de su naturaleza y características biológicas.



Características básicas de la vitamina E

La vitamina E, es un compuesto liposoluble que se encuentra unido a los lípidos dietarios. Está formado por compuestos denominados tocoferoles, donde el α-tocoferol es el metabolito activo de mayor relevancia.

Se encuentra principalmente  en aceites vegetales y margarinas, y en menor medida en cereales, vegetales, huevos y carnes.

Dentro de sus principales funciones destaca su efecto antioxidante. Esta acción protectora está destinada a combatir la peroxidación de ácidos grasos poliinsaturados y radicales libres (Rl) solubles en grasa de los fosfolípidos de la membrana plasmática. Además, llevan a cabo funciones fisicoquímicas involucradas en la estabilización de la propia pared celular.



La absorción de la vitamina E a nivel intestinal es limitada, llegando a ser de entre 20 y 40 % de la cantidad consumida con el alimento y/o suplemento.

Su transporte en el plasma está ligado a las lipoproteínas, de ahí que su concentración dependa de los niveles de lípidos en sangre. Su concentración se podría ver disminuida en casos en los que no hay una producción biliar normal, ya que gracias a este compuesto lipídico es que la lipasa pancreática realiza su función digestiva, permitiendo la posterior absorción de la vitamina junto con las demás moléculas liposolubles.


Consumo actual de suplementos de vitamina E en el deporte

Desde hace un par de décadas, la suplementación con antioxidantes (AO) pasó a ser de considerable interés en el mundo de la nutrición deportiva.
Se utilizan ampliamente en el sector deportivo con el fin de reducir el estrés oxidativo (EO) generado por la elevada demanda metabólica de actividades extenuantes, optimizar la recuperación muscular y promover mejoras en el rendimiento.

A pesar de todo, la evidencia en torno al tema del posible efecto beneficioso de los antioxidantes como coadyuvantes en la mejora del rendimiento deportivo, mediante la regulación de las variables ya mencionadas, no es determinante. Por lo contrario, es posible que elevadas dosis de antioxidamente, además de no inducir mejora alguna en el rendimiento, pudiera empeorarlo mediante la interferencia en los procesos adaptativos del organismo ante las demandas fisiológicas exigidas por el ejercicio.



Dado que los antioxidantes son de libre venta, es muy común observar consumos desmedidos por parte de atletas, recomendados erróneamente por sus entrenadores y nutricionistas. Mediante la frase “son vitaminas, el cuerpo las desecha rápidamente sin problema alguno”, se escuda su recomendación. Pero, como veremos más adelante, incluso siendo vitaminas hidrosolubles (de más fácil excreción), pueden traer consecuencias negativas, tanto a nivel de salud como de rendimiento en el deporte. 


¿Beneficio a nivel de rendimiento deportivo?

Antes que nada, quiero dejar en claro que el estrés oxidativo generado por el ejercicio no es del todo perjudicial. Forma parte del proceso de adaptación del organismo ante las demandas metabólicas inducidas por el ejercicio. Tal y como se muestra a continuación.

En un estudio de Davis y otros, (1982) se encontró que los radicales libres funcionan como mediadores en la señalización de procesos adaptativos del ejercicio, aumentando la biogénesis mitocondrial. [3]
Similares resultados, los autores concuerdan en que los radicales libres juegan un papel importante en el sistema inmune y en diferentes procesos hormonales. [2]

A pesar de estar induciendo un posible daño al evitar que se manifiesten estos procesos adaptativos, el abuso de antioxidantes, precisamente vitamina E, podría ser perjudicial por otros aspectos.

Rietjens y otros (2002), concluyen que grandes dosis de  vitaminas C y E, carotenoides y flavonoides pueden resultar nocivos para la salud, precisamente por su efecto prooxidante. [5]
Incluso, en este meta-análisis se observó una posible relación entre el abuso de suplementos de vitamina E, beta caroteno y vitamina A y el riesgo de muerte. [1]

Dependiendo de la dosis y las condiciones experimentales, la vitamina E puede cumplir función tanto antioxidante, como prooxidante.
Elevadas dosis de la vitamina combinado con un marcado estrés oxidativo pueden generar especies reactivas de α-tocoferol, las cuales tiene la capacidad de iniciar por si solas la peroxidación de lípidos, provocando daños a nivel de membrana celular, con consecuentes efectos carcinogénicos. [4]

Algunos casos refieren mínimos beneficios en la reducción del estrés oxidativo inducido por el ejercicio [9], o bien, mejoras en la sensibilidad insulínica y utilización de glucosa a nivel muscular tras la ingestión de suplementos de vitamina E [10]; siendo necesario una mayor rigurosidad en investigaciones similares.

Fischer y otros [13], utilizaron la isoforma gamma de la vitamina (γ-tocoferol) junto con ácido ascórbico, encontrando interesantes resultados, en donde se vio una disminución en la concentración de proteínas de choque térmico posterior a ejercicio extenuante. Este grupo de proteínas son producidas bajo situaciones de elevado estrés orgánico, en donde tiene partida el ejercicio de alto impacto metabólico. Sin embargo, este hallazgo fue refutado por posteriores estudios. [14]



A pesar de los resultados favorables mencionados anteriormente, la evidencia no es contundente, y todo indica que su uso resulta inútil en lo que a rendimiento deportivo respecta [12].

En este estudio [4] se encontró que la suplementación con vitamina E no produjo una disminución de citoquinas inflamatorias, cambios en los niveles leucocitarios, ni redujo el estrés oxidativo generado durante una competencia de triatlón.
Keong y otros (2006), demostraron que no hay beneficio en la resistencia aeróbica y/o rendimiento en carrera, ni previene el daño muscular inducido por el ejercicio, a pesar de reducir la peroxidación lipídica durante el reposo posterior. [6] Mismo resultado aquí. [8]
Tampoco hay mejoras en términos de crecimiento muscular y/o fuerza. [15]

En términos generales, parece que no hay evidencia de que la vitamina E pueda ejercer efectos positivos sobre el rendimiento deportivo, mediante la optimización de alguna de las variables implicadas en este fenómeno.


En esta investigación del 2015 [7] se indica que el consumo frecuente y variado de vegetales, frutas, granos enteros, legumbres, semillas y demás alimentos ricos en antioxidantes naturales, es suficiente para satisfacer la demanda en personas físicamente activas. Siendo incierto el establecimiento de una dosis segura, o incluso, siendo incierta la funcionalidad, para la suplementación con esta vitamina. [11]


Conclusiones

·    - La suplementación con vitamina E parece no tener efectos positivos sobre el rendimiento deportivo.

·   - Elevadas dosis de antioxidantes, tales como vitaminas C y E, pueden traer consecuencias negativas para la salud y rendimiento deportivo, perjudicando ciertas rutas de señalización en los procesos adaptativos al ejercicio físico.


Recomendaciones

Consumir una dieta variada que incluya diferentes tipos de semillas, legumbres, granos enteros y vegetales para satisfacer la demanda de vitamina E en el organismo. 


Referencias

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